Portada » Gastronomía de Cantabria: Platos Típicos y Mejores Restaurantes

Gastronomía de Cantabria: Platos Típicos y Mejores Restaurantes

Cocinera preparando comida casera cántabra en cocina tradicional

La gastronomía de Cantabria es un reflejo perfecto de su geografía y tradición. Entre montañas y mar, la cocina cántabra combina productos de la huerta, la ganadería y la pesca para crear platos que han pasado de generación en generación. Los platos típicos de Cantabria son contundentes, sabrosos y elaborados con ingredientes de máxima calidad, muchos de ellos con denominación de origen propia.

Visitar Cantabria sin degustar su cocina tradicional sería perderse una parte esencial de la experiencia. Desde el cocido montañés, considerado uno de los platos más representativos de la región, hasta los dulces pasiegos que endulzan el paladar de locales y visitantes, la gastronomía cántabra es un viaje de sabores auténticos que merece ser explorado con calma y buen apetito.

Si te alojas en el Albergue La Casa de Gandara, podrás disfrutar de comidas caseras preparadas con ingredientes de calidad y de proximidad. El albergue ofrece menús que incluyen platos tradicionales cántabros, adaptándose también a necesidades dietéticas específicas para que cada huésped disfrute de la auténtica cocina de la región.

Cocido montañés: el rey de la mesa cántabra

El cocido montañés es, sin lugar a dudas, el plato más emblemático de la gastronomía de Cantabria. Este guiso contundente se prepara con alubias blancas, berza (col), y el famoso compango: una combinación de carnes que incluye costilla de cerdo, morcilla, chorizo y tocino. Algunos también añaden morcillo de ternera o lacón.

La preparación del cocido montañés es todo un ritual que requiere tiempo y paciencia. Las alubias se dejan en remojo la noche anterior, y al día siguiente se cocinan a fuego lento junto con las carnes y la berza hasta que todos los sabores se fusionan en un caldo espeso y aromático. El resultado es un plato calórico, perfecto para los días fríos de montaña, que reconforta el cuerpo y el alma.

El origen del cocido montañés está ligado a la vida rural de Cantabria, cuando era necesario aprovechar todos los recursos disponibles y crear comidas que aportaran energía para las largas jornadas de trabajo en el campo. Hoy en día, el cocido montañés se ha convertido en un símbolo de identidad cántabra y se celebra cada año con concursos y fiestas gastronómicas en diversos pueblos de la región.

Cocido montañés humeante en cazuela de barro con compango

¿Dónde probar el mejor cocido montañés? Prácticamente en cualquier restaurante tradicional de Cantabria encontrarás este plato en el menú, especialmente durante los meses de otoño e invierno. Los pueblos del interior como Bárcena Mayor, Carmona o Liérganes son especialmente recomendables para degustar un auténtico cocido montañés en un entorno rural acogedor.

Anchoas de Santoña: un tesoro del Cantábrico

Las anchoas de Santoña son reconocidas mundialmente como las mejores anchoas en conserva del mundo. La villa marinera de Santoña, en la costa oriental de Cantabria, ha perfeccionado durante más de 150 años el arte de conservar el bocarte (nombre local de la anchoa) en un proceso artesanal que involucra salazón, maduración y fileteado manual.

El proceso de elaboración de las anchoas de Santoña comienza con la pesca del bocarte en los meses de primavera. Una vez capturadas, las anchoas se limpian, se descabezan y se colocan en capas con sal marina en grandes barricas donde maduran durante meses. Después de la maduración, se lavan, se filetean a mano y se envasan en aceite de oliva de calidad.

La diferencia entre una anchoa de calidad y una mediocre es abismal. Las anchoas de Santoña se caracterizan por su carne tersa, su sabor intenso pero equilibrado, y su textura melosa que se deshace en el paladar. Se pueden degustar solas sobre una tostada con aceite de oliva, o como ingrediente en ensaladas, pizzas y otros platos de la gastronomía de Cantabria.

Visitar Santoña es imprescindible para los amantes de las anchoas. En la villa puedes recorrer las conserveras, algunas de las cuales ofrecen visitas guiadas donde explican todo el proceso de elaboración, y por supuesto, degustar diferentes variedades de anchoas y otros productos del mar como bonito del norte y mejillones en escabeche.

Sobaos pasiegos y quesada pasiega: dulces tradicionales

Los sobaos pasiegos y la quesada pasiega son los dos dulces más representativos de la gastronomía de Cantabria. Ambos tienen su origen en los Valles Pasiegos, una comarca del interior de Cantabria conocida por su tradición ganadera y sus productos lácteos de excelente calidad.

Los sobaos pasiegos son unos bizcochos esponjosos de forma rectangular, elaborados con harina, azúcar, huevos, mantequilla y un toque de limón. Su característica principal es su textura melosa y su sabor intenso a mantequilla. Se hornean tradicionalmente en moldes de papel que les dan esa forma característica, y se consumen tanto en el desayuno como en la merienda, acompañados de un vaso de leche o café.

La quesada pasiega, por su parte, es un postre cremoso elaborado con queso fresco, azúcar, huevos, harina, mantequilla y limón. Se hornea hasta que adquiere un color dorado en la superficie y una textura similar a un flan. Su sabor es suave, dulce y con un ligero toque ácido del limón que equilibra perfectamente la cremosidad del queso.

Tanto los sobaos como la quesada se pueden encontrar en prácticamente todas las pastelerías y supermercados de Cantabria, pero para probar las versiones más auténticas, es recomendable visitar los Valles Pasiegos, especialmente los pueblos de Selaya, Vega de Pas y San Roque de Riomiera, donde se elaboran de forma artesanal siguiendo las recetas tradicionales.

Rabas: el aperitivo perfecto

Las rabas son uno de los platos típicos de Cantabria más populares, especialmente en las zonas costeras. Se trata de calamares o chipirones cortados en aros, rebozados en harina y fritos en aceite bien caliente hasta que quedan crujientes por fuera y tiernos por dentro.

Aunque el concepto de calamares fritos existe en muchas cocinas del mundo, las rabas cántabras tienen su particularidad: se rebozan en una mezcla de harina de trigo con un poco de harina de maíz, lo que les da una textura especialmente crujiente. Se sirven bien calientes, espolvoreadas con sal y acompañadas de una rodaja de limón.

Las rabas son el aperitivo por excelencia en los bares de Cantabria. Se suelen acompañar con una cerveza bien fría o un vino blanco fresco, y forman parte de la tradición del ‘poteo’ o ‘ir de potes’, que consiste en ir de bar en bar degustando diferentes tapas y bebidas.

Los mejores lugares para degustar rabas son los pueblos costeros como Castro Urdiales, Laredo, Santoña o San Vicente de la Barquera. En Santander, la capital, también hay numerosos bares especializados en este aperitivo, especialmente en la zona del Puerto Chico y alrededor del Mercado de la Esperanza.

Quesos de Cantabria: tradición quesera

Los quesos de Cantabria son otro pilar fundamental de su gastronomía. La región cuenta con varias denominaciones de origen y variedades autóctonas que destacan por su calidad y sabor único. El más famoso es el Queso Picón Bejes-Tresviso, un queso azul elaborado con leche de vaca, oveja y cabra en las zonas altas de los Picos de Europa.

El Queso Picón se caracteriza por sus vetas azules-verdosas de moho, su textura cremosa y su sabor intenso y ligeramente picante. Se elabora de forma artesanal en cuevas naturales donde las condiciones de humedad y temperatura favorecen el desarrollo del moho que le da su aspecto y sabor característicos. Es perfecto para degustar solo, con pan, o como ingrediente en salsas y platos elaborados.

Otro queso destacado es el Queso de Nata de Cantabria, también con denominación de origen. Este queso se elabora con leche de vaca y nata, lo que le confiere una textura muy cremosa y un sabor suave y mantecoso. Es ideal para untar en pan o para hacer postres.

Además de estos quesos con denominación de origen, en Cantabria se producen numerosos quesos artesanales de pequeñas queserías familiares que mantienen vivas las tradiciones queseras de la región. Visitar una quesería y conocer el proceso de elaboración es una experiencia muy recomendable para los amantes del queso.

Mariscos y pescados del Cantábrico

El mar Cantábrico aporta a la gastronomía de Cantabria una variedad extraordinaria de mariscos y pescados de altísima calidad. Los pescadores cántabros salen cada día a faenar y traen a lonja productos fresquísimos que se pueden degustar en los restaurantes de la costa y del interior.

Entre los mariscos más apreciados están los percebes, las nécoras, los centollos, las almejas y los mejillones. Los percebes son especialmente valorados por su sabor intenso a mar y su textura carnosa. Se cocinan simplemente hervidos en agua con sal y se sirven calientes.

En cuanto a los pescados, destacan la merluza, el bonito del norte, la lubina, el besugo y el rape. La merluza se prepara de múltiples formas, siendo especialmente popular la merluza en salsa verde con almejas y espárragos. El bonito del norte se puede disfrutar fresco a la plancha o en conserva, y es uno de los productos estrella de las conserveras cántabras.

Los mercados de abastos de Santander, Castro Urdiales y otros pueblos costeros son los mejores lugares para ver la variedad y frescura del pescado y marisco que ofrece el Cantábrico. Muchos restaurantes de la zona compran directamente en estos mercados para garantizar la máxima calidad y frescura en sus platos.

Experiencia gastronómica en el Albergue La Casa de Gandara

Para disfrutar plenamente de la gastronomía de Cantabria, es importante contar con un alojamiento que valore la cocina tradicional. El Albergue La Casa de Gandara ofrece servicio de comidas caseras preparadas con productos locales y de temporada, siguiendo recetas tradicionales cántabras.

Mesa con platos típicos de Cantabria: cocido montañés, rabas, quesada

El menú del albergue incluye platos típicos como el cocido montañés, guisos de la tierra, carnes de calidad y postres caseros. La cocinera, Merche, se encarga personalmente de elaborar cada plato con mimo y atención al detalle, adaptándose también a necesidades dietéticas específicas como dietas vegetarianas, veganas o intolerancias alimentarias.

Comer en el Albergue La Casa de Gandara es parte de la experiencia completa de descubrir Cantabria. Después de un día explorando los bosques, rutas o pueblos de la región, regresar al albergue y disfrutar de una comida casera en un ambiente familiar y acogedor es el cierre perfecto para cada jornada.

La gastronomía de Cantabria es mucho más que una colección de recetas: es una forma de entender la vida, de valorar los productos locales, de mantener vivas las tradiciones y de compartir momentos especiales alrededor de la mesa. Cada plato típico cuenta una historia, refleja el carácter de sus gentes y conecta con el territorio de una forma única y auténtica.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio