Los pueblos con encanto de Cantabria combinan historia, arte y belleza natural. Santillana del Mar conserva su esencia medieval con calles empedradas y casonas solariegas, mientras que Potes, en los Picos de Europa, permite descubrir la historia de los cántabros.
Su patrimonio artístico es notable, con iglesias, ermitas y casonas blasonadas, además de lugares únicos como las Cuevas del Monte Castillo en Puente Viesgo y el Capricho de Gaudí en Comillas.
Sin mencionar otras miles de sorpresas y actividades que aguardan y que puedes descubrir aquí.
Pueblos costeros con vistas al mar
En los pueblos costeros destacan por los acantilados, las playas de aguas cristalinas y las vistas espectaculares al mar Cantábrico. Por otro lado, sus atardeceres son inolvidables, con el sol desapareciendo en el horizonte entre tonos dorados y rojizos.
Castro Urdiales: belleza junto al mar
Lo mejor de Castro Urdiales es que combina historia, arte y paisajes impresionantes.
Su casco antiguo conserva calles empedradas y monumentos como la Iglesia de Santa María de la Asunción, un imponente templo gótico con vistas al mar, y el Castillo-Faro de Santa Ana, una fortaleza medieval con panorámicas únicas del puerto.
Cerca de allí, el Puente Medieval y la ermita de Santa Ana forman una de las imágenes más icónicas de la villa.
Fuera de eso, la Playa de Brazomar, con arena dorada y aguas tranquilas, es ideal para el descanso, mientras que la Playa de Oriñón, rodeada de montañas, es perfecta para surfistas o los amantes de la naturaleza.
El rompeolas y el paseo marítimo ofrecen vistas panorámicas espectaculares de la costa.
Bárcena Mayor parece sacado de un cuento, con su arquitectura tradicional y su entorno natural. Descúbrelo aquí: Bárcena Mayor: un pueblo de cuento en Cantabria.

Pueblos de montaña con historia
Los pueblos de montaña en Cantabria destacan por sus paisajes espectaculares, rodeados de valles verdes, ríos cristalinos y montañas imponentes.
Lugares como Potes, Mogrovejo o Tresviso ofrecen vistas a macizos rocosos y bosques frondosos, con rutas de senderismo que llevan a miradores impresionantes. Aquí conocerás cuáles son los que más recomendamos.
Potes: la puerta de los Picos de Europa
Su casco histórico tiene calles empedradas, casas de piedra y balcones floridos, destacando la Torre del Infantado, una fortaleza medieval con una exposición sobre la historia local y vistas panorámicas desde su terraza. Los puentes sobre el río Deva ofrecen un paseo encantador.
Es el punto de partida ideal para recorrer el Desfiladero de la Hermida, un cañón de roca vertical, y hacer senderismo hasta miradores como el de Santa Catalina, con vistas al valle del Nansa.
A pocos kilómetros, el teleférico de Fuente Dé asciende a los Picos de Europa, ofreciendo panorámicas impresionantes de montañas y valles.
Bárcena Mayor: el pueblo más antiguo
Sus calles empedradas, casas de piedra con balcones de madera y su arquitectura montañesa transportan a otra época.
Al no permitirse coches dentro del pueblo, se puede recorrer con calma, disfrutando del entorno natural de montañas, bosques frondosos y el río Argoza.
En los alrededores hay rutas de senderismo que atraviesan hayedos y robledales, donde es posible avistar fauna local. La ruta del Alto del Toral ofrece vistas impresionantes de los valles cántabros.
La gastronomía es otro atractivo del pueblo, con platos tradicionales como el cocido montañés y carnes a la brasa, ideales para disfrutar en un ambiente tranquilo después de una caminata.
Patrimonio cultural y arquitectura típica
Si eres un amante de la historia, la cultura y la arquitectura, estos elementos serán una de las razones principales para visitar los pueblos cántabros.

Santillana del Mar: historia en cada calle
Destaca por su bien conservado casco histórico medieval, con calles empedradas y edificios de piedra que evocan una atmósfera tranquila.
La Colegiata de Santa Juliana, una iglesia románica, es un importante monumento que alberga elementos artísticos valiosos.
A pocos kilómetros se encuentran las cuevas de Altamira, famosas por sus pinturas rupestres, cuya historia se puede explorar en el museo local.
Además, el pueblo cuenta con varios museos que permiten conocer la historia y cultura de la región, como el Museo de la Tortura y el Museo de la Inquisición.
La Plaza Mayor, rodeada de edificios antiguos, es el lugar perfecto para disfrutar de la gastronomía local, como el cocido montañés y los quesos cántabros.

Comillas y su legado modernista
Destaca por su arquitectura modernista, con lugares emblemáticos como el Capricho de Gaudí, una obra única del arquitecto, y el Palacio de Sobrellano, un edificio neogótico con una impresionante capilla medieval.
El pueblo también ofrece belleza natural, con la playa de Comillas perfecta para paseos tranquilos y el Parque de la Pineda, ideal para disfrutar de la naturaleza y vistas a la costa.
Además, el Cementerio de Comillas, diseñado por Lluís Domènech i Montaner, es un sitio singular con un conjunto arquitectónico destacable.
El ambiente relajado del pueblo, con sus calles pintorescas, invita a desconectar y disfrutar del entorno. Comillas también es conocido por su excelente gastronomía local, con pescados frescos y mariscos de la costa.
Si necesitas un retiro para reconectar contigo mismo, Cantabria ofrece experiencias espirituales únicas. Descúbrelas aquí: Renovación y conexión: retiros espirituales en Cantabria.
Consejos para una visita inolvidable
Si quieres disfrutar al máximo esta experiencia, no dudes en seguir estos consejos:
- Lleva calzado cómodo para caminar por calles empedradas y rutas de senderismo.
- Prueba la gastronomía local, como el cocido montañés, cocido lebaniego, pescados, mariscos frescos y quesos artesanales.
- Visita los cascos históricos, como el de Potes con su arquitectura medieval o el Puerto de Castro Urdiales con su tradición pesquera.
- Participa en festividades locales, como la Fiesta del Orujo en Potes, para conocer más sobre la cultura de la zona.
- Realiza actividades al aire libre en los alrededores, como rutas a caballo, ciclismo de montaña o deportes de aventura (escalada, barranquismo).
- Tómate tu tiempo para recorrer los pueblos sin prisas y disfrutar de su ambiente, paisaje y gastronomía.
Estamos seguros de que adorarás explorar estos pueblos. Están llenos de vida y experiencias que no puedes obviar.